Notas

Tener éxito en los negocios, cumplir con las metas y superar todos los desafíos que se presentan en el camino, hace que muchas empresas dediquen todos sus esfuerzos, recursos y tiempos disponibles en las tareas cotidianas, dejando al margen por un instante una visión amplia y generalista de los procesos corporativos.

El disparador de esta nota es una de las tantas series de Netflix: Black Mirror[1], tal vez no sea la más conocida pero, para los que estamos en el mundo digital es atrapante, entretenida y, además nos deja en cada capítulo interesantes reflexiones sobre la forma en la que los avances de la tecnología afectan nuestras vidas: tanto positiva como negativamente, dependiendo el caso. Cabe agregar que cada capítulo es independiente y totalmente diferente al resto, tanto desde el entorno como la realidad que se vive, pero todos se vinculan de una u otra manera a cómo vivimos en la actualidad.

Este enunciado de Nelson "Madiba" Mandela nos ayuda a comprender como es el funcionamiento de un funnel de ventas; donde a primera instancia parece que la gran colina es impactar, conseguir y llegar a el mayor número de potenciales clientes para que ingresen a nuestro negocio, pero rápidamente nos damos cuenta de la existencia de más colinas, que son todas las etapas sucesivas y necesarias para que esos potenciales clientes terminen efectuando una compra.

Agosto 2016, otro país, fuera de casa. Recién llegado a la ciudad de destino, desorientado en el aeropuerto, me acerqué al sector de informes (habitualmente atendido por personas muy amables y tranquilas) queriendo saber cómo llegar a la dirección que tenía agendada para comenzar la jornada laboral con la primera reunión. Recordando la situación, llevaba conmigo en la mano todo el tiempo mi smartphone (como la mayoría solemos hacer).